Eliminar las 52 Diputaciones Provinciales y Cabildos. Son instituciones que nacieron con la Constitución de Cádiz de 1812. Su fin era representar y gestionar los intereses provinciales ante el Estado, en una época en la que la distancia a la Capital y las malas comunicaciones eran un impedimento para el desarrollo de las provincias. Franco decidió dejarlas como forma de contrarrestar y controlar el poder central del Estado.
Pero con el sistema de las Autonomías, que implica otro Parlamento y otro Gobierno en cada región y delegaciones provinciales de todas las consejerías en cada ciudad ya no tienen sentido. Máxime con el grado de comunicación e informatización actuales. Una diputación es el ejemplo más claro de derroche de recursos públicos que puedas encontrar entre las instituciones de Europa. No existen en ningún otro país. Es un despilfarro.
La mayoría de la gente dice que podría eliminarse el Senado (nada que objetar, hay 259 senadores que tampoco se sabe para que sirven, con su costosa parafernalia que les rodea).
Pero cada diputación es mucho más grande que el Senado. Cualquiera de las Diputaciones medias tiene una plantilla laboral superior a 2.000 empleados, que trabajan muy poco, no se sabe bien en qué o para qué y cobran mucho. A todo esto hay que unirle más de 1.000 diputados Provinciales que hay, y cada uno de ellos mete a media docena de empleados de confianza (creo que es un dato corto, ¿no crees?). El Senado cuesta mucho menos de mantener que una sola de las Diputaciones antes citadas, y hay 52.
A todo esto hay que sumarle los privilegios de los políticos, nominas, minutas, dietas, desplazamientos, cobro por participación en Comisiones, en Proyectos, en Plenos, Portavoces... los Jefes de Área, Directores, Jefes de Servicio, Jefes de Negociado...
Pero, peor aún: ¿conocéis a alguien que trabaje en una diputación y no sea un enchufado?.
Sobran las Diputaciones. Con ese dinero que cuesta mantenerlas, salido de nuestros impuestos, pueden construirse y mantenerse: muchos Hospitales, Centros Médicos, Autopistas, Carreteras, Canales, Bosques, Institutos, Colegios, Juzgados, Universidades, Polígonos Industriales, Líneas de Metro, Líneas de AVE...
Las diputaciones cuestan más de 22.000 millones de Euros al Año. Los mismos que han sido necesarios para salvar a España de la quiebra gracias a la reciente compra de deuda por el BCE. Pero, lo he dicho mal, porque con ese dinero se ha salvado a España + Italia.
¡QUE PAIS MÁS GRANDE PODRÍAMOS SER!, prescindiendo de tanto sinvergüenza/o que hay metido/a a polític/a.















Me gusta participar en este foro y si no lo hago más es porque no seamos siempre los mismos.Gracias por tu interés por conocer mi opinión, que te haré saber enseguida.
Lo que has escrito me parece tan sólido que sólo tengo algo que matizar y lo haré más adelante.
Es obvio que no se pueden ni se deben mantener estructuras de organización decimonónicas en los tiempos que corren. Como tu has dicho muy bien, las circunstancias de todo tipo y, sobre todo, los medios técnicos han evolucionado tanto que es impensable que esos esquemas permanezcan invariables dos siglos después.
Creo que hay que adaptarse a los tiempos y con más motivo cuando, dada la crisis económica tan grave que sufrimos, es momento de optimizar recursos y no derrochar medios, por el bien de todos.
No conozco casi nada del funcionamiento interno de las Administraciones Públicas, hace años que trabajo por cuenta propia. Tengo todavía menos idea de la Administración Local, aunque conozco alguna persona que trabaja en ella; precisamente sobre eso quería hacer algún matiz. Respecto a esta persona, sé de su capacidad y forma de trabajar, seria y responsable. Tengo la seguridad de que su trabajo es igual de valioso y necesario que si lo desempeñara en otra Administración Pública o empresa privada.Lo pongo como ejemplo de que me parece demasiado radical "meter a todos en el mismo saco". Creo que en todas partes hay gente válida y responsable.
En cuanto a la política opino lo mismo.Tengo la certeza de que hay personas que colaboran en labores políticas o se dedican de pleno a ellas con voluntad honrada de contribuir a mejorar el mundo en que vivimos. Sé que actualmente parece una minoría de ellas, pero creo que, afortunadamente, las hay.
Eran sólo esos dos pequeños matices los que me parece acertado hacer. Por lo demás, considero tu opinión muy interesante y, sobre todo, muy sensata.
"Cuando el río suena, agua lleva". Creo que corren tiempos de cambio y que existe voluntad firme de modernizar las estructuras del Estado, con lo que estoy completamente de acuerdo. No entro en opciones políticas; me parece necesario acometer estas reformas y estaré de acuerdo las haga o las emprenda el partido político que sea. De hecho, ya se están haciendo algunas.
Tengo la esperanza de que, cuando ocurran, las personas de valía que desempeñan actualmente su labor en estas instituciones, encuentren su sitio en otros puestos donde seguro que lo harán igual de bien. Ojalá.